Cómo evitar las situaciones de “Tilt”.
Cuando un jugador de póker está “on tilt” significa que está jugando de forma diferente a como lo hace habitualmente. Está jugando basándose en sus emociones y en los eventos acontecidos durante la partida.
Por ejemplo, si tienes un par de ases en tu mano inicial (Texas Hold’em) y pierdes contra un par de doses, es muy posible que pases a estar “on tilt” a raíz del “bad beat”. O digamos que tienes una muy buena mano, tu oponente va “all in”, acabas haciendo “fold” y para colmo te enseña un farol donde su única jugada es un nueve. Es muy posible que entres directamente en una situación de “tilt” porque te han engañado y perdiste una gran oportunidad de doblar tu número de fichas.
En cualquier caso, “tilt” es un estado emocional. Lo más importante que tienes que saber acerca del “tilt” es lo siguiente:
El “tilt” es muy peligroso.
Es peligroso porque perderás dinero…mucho dinero.
La siguiente pregunta es ¿por qué? Simple. El estado de “tilt” te fuerza a hacer cosas que normalmente no harías. Hace que apuestes de forma muy agresiva, que te quedes en “pots” durante más tiempo del que es debido y en definitiva, destroza tu control y disciplina.
La buena noticia es que te podemos enseñar a evitar estas situaciones de “tilt”. Primero echemos un vistazo a como, exactamente, ocurre el “tilt” cuando juegas.
La principal razón por la cual entramos en “tilt” es el haber recibido un duro palo; una pérdida de palabras mayores. Por supuesto, existen otras razones pero esta es la más común asique nos centraremos en ella.
Cuando hablamos de un duro palo, nos referimos a un “pot” grande que podrías haber ganado e incluso a lo mejor deberías haber ganado… pero no lo hiciste.
Por alguna razón, los jugadores de póker siempre se acuerdan de sus “bad beats” (como vimos en el número anterior de GX) y de las grandes pérdidas… pero casi nunca se acuerdan de las grandes victorias. El “tilt” funciona de la misma forma.
Puedes estar ganando mano tras mano todo el santo día pero de repente puedes entrar en “tilt” por un solo pot perdido o desaprovechado. Cuando ocurre el “tilt” vemos como lo primero que afecta es tu mente emocional. Como ya hemos dicho, el “tilt” es una condición emocional. Justo después, empezará a afectar también a tu mente lógica. No importa cuánto pensemos que podemos separar la emoción de la lógica, resulta casi imposible. La verdad es que la emoción es mucho más poderosa que la lógica o el razonamiento. Así que cuando entras en “tilt” empiezas a jugar de forma irracional y prácticamente sin sentido.
Intentarás salirte con más faroles, harás subidas más grandes y serás más agresivo. ¿Y porqué funciona así el tilt? ¿Cómo es que una gran pérdida no te hace jugar más cauto y “tight” (cerrado)? La razón se encuentra escondida entre lo que quiere hacer nuestro cerebro cuando estamos en “tilt”.
En el póker (y en las apuestas), la regla general es la siguiente: Las ganancias llegan despacio pero las pérdidas llegan deprisa. Puedes tardar tres horas en ganar 100€ pero tan solo tres segundos para perderlo todo…y más. Y no estamos hablando de la lotería sino de poder ganar dinero de forma consistente a través de juego inteligente y siempre manteniendo los “odds” a tu favor. De esto se trata el Texas Hold’em; de mantener los “odds” a tu favor.
Cuando sufrimos una gran pérdida, perdemos todo aquel tiempo que tardamos en conseguir las ganancias y nuestro cerebro entra en puro estado de “tilt”. En ese momento, lo que intenta hacer el cerebro es recuperar las ganancias que se perdieron. No solo eso sino que además lo intenta recupera a la misma velocidad que se perdieron. Es parecido al mercado de bolsa. Cuando una acción baja de 100€ a 50€ ha bajado un 50%. Para que esta misma acción suba de nuevo a 100€, deberá subir un 100%. Hay mucha diferencia y si sabemos algo sobre la bolsa, es que es dificilísimo que una acción suba el 100%... La realidad es que puede tardar años en hacerlo pero el inversor no quiere pensar de esta forma; el inversor quiere recuperar su dinero inmediatamente. Esto causa un estado de “tilt” y empiezan las malas decisiones con su dinero en busca de esa acción milagrosa que le recupere la inversión.
El póker es igual con la excepción de que en vez de estar buscando una acción milagrosa, el jugador busca esa mano monstruosa como 3 ases o una escalera de color. El problema es que las probabilidades y los “odds” no funcionan de esa manera. No puedes de repente ganar un pastón así porque sí y solo porque has perdido la mano anterior. Ese dinero (o esas fichas) ya no es tuyo…
Y encima de todo esto, una pérdida grande embarra tu percepción: Una subida pre-flop de 1,000 fichas ya no te parece excesiva tras haber perdido 10,000. Así que decides hacer “call” con tu K 4 de distinto palo porque el “tilt” te tiene agarrado por las joyas reales.
Hay que evitar el “tilt”. Punto. ¿Pero cómo se hace esto?
Muchos profesionales te dirán que la única forma de evitar el “tilt” es pensando con lógica, respirando profundamente y acordándose que esto forma parte del juego. Vaya bula. Sabemos que esto no funciona. El “tilt” es emocional y no se puede solventar con lógica. La clave para evitarlo es cazarlo antes de que ocurra. En el mismo momento en el que pierdes esa mano y ese bote gigantesco es cuando tienes que intervenir. En ese momento es cuando tienes que tomar el control de tu mente. No basta con decirte “es parte del juego, esto es el póker”. No. Debes separarte del juego… durante el tiempo que sea necesario para reagruparte.
Por ejemplo, si pierdes una gran mano en el casino, cubre tus fichas y vete a tomar un bocado. Toma un poco de aire fresco, llama a tu pareja, regresa a tu habitación de hotel…vamos, lo que sea con tal de separarte. Después, y solo después de haber hecho esto, vuelve a la mesa y continua jugando.
Cuando no estés en un casino (y estas online) y no tienes el lujo de poder tomarte un respiro, deja que pasen algunas manos sin participar. Haz “fold” y observa. Esta separación es el secreto para evita el “tilt”. Esto evita que tu mente emocional consuma tu mente lógica y mantiene tu perspectiva intacta. Tendrás el control sobre la situación…te darás cuenta que una subida pre-flop de 1,000 fichas es una burrada y harás “fold” con tu mísera mano de K 4. Tendrás una mente clara y concentrada.
Lo importante es volver a TU juego. Volverás a tu técnica y a tus estrategias y poco a poco, y con los “odds” a tu favor, empezaras a recuperar y ganar. De todas las técnicas de las cuales hablamos en esta revista, como evitar el “tilt” sea quizás la que tenga el mayor efecto sobre el bankroll. Da igual cuantas horas de trabajo hayas pasado en las mesas ganando ese bankroll…lo puedes perder todo en una sola situación de “tilt”.
Si lo pensamos de forma racional, veremos que el “tilt” (al ser una emoción), ocurre todo el tiempo. Solo nos fijamos en sus encarnaciones mayores. Por eso vamos y venimos entre estrategias sólidas y manos perdidas. Los profesionales controlan esto muy bien. Han jugado tantas manos de póker que saben que hacer en cualquier situación que pueda presentarse. La emoción no entra en juego. Solo la estrategia.